
La selección ecuatoriana sueña en grande: historia, desafíos y oportunidades en el Mundial 2026
junio 12, 2026La sostenibilidad se fortalece con acciones concretas, alianzas estratégicas y presencia directa en las comunidades. Bajo este enfoque, impulsamos la iniciativa orientada a la seguridad alimentaria, la adaptación al cambio climático y el fortalecimiento de la agricultura familiar en zonas rurales de Cotopaxi.
Este proyecto contempla la entrega de más de 53 mil plántulas de hortalizas, distribuidas en 179 kits, a familias productoras de Toacaso, en el cantón Latacunga, e Isinliví, en el cantón Sigchos. Cada kit incluye diez variedades: lechuga crespa, brócoli, coliflor, cebolla paiteña, cebolla perla, acelga, zucchini, remolacha, apio y perejil. Esta diversidad permite que las familias cuenten con cultivos útiles para su alimentación, su organización productiva en la agricultura familiar y el posible aprovechamiento de excedentes.
La iniciativa se desarrolla en alianza con organizaciones comunitarias que cumplen un rol importante en el territorio: la Organización de Mujeres Indígenas y Campesinas “Sembrando Esperanza” (OMICSE), la Asociación Rasuyacu Chiguanto y la Asociación de Producción Artesanal Mushuk Kausay Pucarapamba. Su participación permite acercar el proyecto a familias que dependen del campo, conocen sus necesidades y mantienen una relación directa con la producción local.



La agricultura familiar cumple un papel clave en la seguridad alimentaria de las comunidades rurales. A través de ella, las familias fortalecen su capacidad de producir alimentos, aprovechan sus espacios de cultivo y aportan al abastecimiento local desde prácticas más responsables. En contextos rurales, esta actividad representa una fuente de sustento, organización y resiliencia frente a los cambios que afectan al entorno.
El cambio climático impacta de forma directa en la vida diaria de las comunidades campesinas. Sus efectos pueden alterar la producción, los ingresos familiares y la estabilidad de quienes trabajan la tierra. Por esta razón, el proyecto busca aportar a la adaptación climática mediante cultivos que contribuyan al bienestar de las familias y al cuidado de los recursos disponibles.
La entrega de plántulas marca el inicio de una iniciativa con varias etapas. En su primera fase, las familias participantes contarán con acompañamiento técnico durante el crecimiento y floración de las plantas, lo que permitirá atender posibles inconvenientes en el proceso productivo y fortalecer el manejo adecuado de los cultivos, con el propósito de que los kits entregados generen mejores resultados.
Como parte de la segunda etapa, Cacpeco desarrollará talleres de Educación Financiera en cada asociación participante, dirigidos a las familias productoras. Estos espacios permitirán fortalecer conocimientos en administración, elaboración de presupuestos y gestión diferenciada de la economía familiar y productiva. Separar los recursos del hogar y los de la actividad agrícola ayuda a tomar decisiones más ordenadas, planificar mejor los gastos y reconocer con mayor claridad las oportunidades que puede generar la producción y fomentar el ahorro.
La iniciativa también contempla el desarrollo de mecanismos de comercialización para los excedentes de producción. En articulación con el proyecto Andes Resilientes, se impulsará la implementación de canastas comunitarias orgánicas, con el propósito de aportar a la mejora de ingresos de las familias participantes y fortalecer la economía local. Este componente permite que la producción tenga un alcance adicional al consumo familiar y abra nuevas posibilidades para las comunidades.




La gestión social, ambiental y económica de Cacpeco se sustenta en la confianza de miles de socios que hacen posible este tipo de proyectos. Cada acción en territorio refleja una forma de hacer cooperativismo con propósito, basada en el trabajo conjunto, la responsabilidad y el compromiso con las personas.
Impulsar la agricultura familiar, fortalecer la seguridad alimentaria, promover educación financiera y apoyar alternativas de comercialización son acciones que conectan con una visión sostenible del desarrollo. En Cacpeco, el impacto positivo nace de la cooperación, la presencia en territorio y el compromiso con comunidades que trabajan cada día por un futuro más responsable.




